El ambiente típico y los sabores tradicionales de Adega Nova son un verdadero despertar de los sentidos. Los aromas, los sabores, los colores de los ingredientes y el ambiente gastronómico que se respira son los anfitriones en este espacio en el centro de Faro. El menú tradicional es bastante variado durante todo el año, lo que convierte a Adega en un templo de la cocina tradicional portuguesa. El arte gastronómico en sus manjares y el eficiente servicio del personal hacen de esta casa un referente en el itinerario gastronómico del Algarve.
Adega Nova nació en el centro de Faro en un antiguo almacén de tejas y ladrillos. En este lugar, los habitantes de Faro dicen que había una capilla, lugar de culto religioso y de romería. En 1986, en esta zona con cierto misticismo de la capital del Algarve, se inauguró este restaurante, bandera de la sabrosa y variada gastronomía de Portugal. Con el fin de ofrecer mejores condiciones a nuestros visitantes, en 2000 iniciamos una remodelación que finalizó en 2005, sin cerrar puertas y con mucha dedicación. Esta transformación, idealizada y realizada por Carlos Graça, hizo de este espacio gastronómico un espacio único en Portugal. Un ambiente acogedor rico en detalles, en dos plantas cubiertas de historias con una mezcla de rústico y contemporáneo, resalta la tradición del arte culinario de este restaurante.
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Comentarios ( 3 )
Quem estiver a ler isto, pense duas vezes antes de entrar no ‘Adega Nova’. Já há muito tempo que não tinha uma experiência tão má num restaurante. Pedi um lombo de bacalhau grelhado e o que me colocaram à frente foi um pedaço minúsculo de bacalhau que não era lombo nem posta, como está no menu. Para piorar, pedi grelhado e veio claramente cozido. Errar na confeção já é grave, mas isto foi simplesmente gozar com o cliente. E agora a parte quase cómica: o “acompanhamento” era 1 folha de alface velha (sim, UMA folha) e um quarto de uma fatia finíssima de tomate. Isto não é empratamento minimalista, é falta de respeito. Uma apresentação miserável e vergonhosa. Cobrar 20€ por um prato destes é ter uma audácia inacreditável. Não tinha coragem de servir algo assim nem em minha casa, quanto mais num restaurante. Se querem pagar caro para comer mal e ainda se sentirem enganados, este é o sítio certo! Boa sorte a quem arriscar.
Muito bom. Ao longo dos anos que frequento este restaurante à qualidade é sempre excelente o atendimento muito bom e com 2 vantagens. Estacionamento e área para fumadores